miércoles, 3 de marzo de 2010

La Sagrada Família y la Catedral de Palma, emparentadas por su baldaquín


El pabellón, también de Gaudí, que se inaugurará en mayo en el templo catalán, comparte con el de la Seu la forma, el lampadario y los elementos decorativos






El baldaquín de la Seu pende de un techo de 43 metros. Foto: B. Ramon

M. ELENA VALLÉS. PALMA. Distintas por fuera, la Sagrada Família y la Catedral de Palma ´confraternizarán´ el próximo mes de mayo por su baldaquín, proyectado en ambos casos por Antoni Gaudí. El templo catalán inaugurará en dos meses un pabellón –que cubrirá el altar– de aspecto muy similar al que el arquitecto dispuso en la Seu palmesana el día de la Purísima de 1912.
¿A qué se debe el parecido? La Catedral de Palma le sirvió a Antoni Gaudí de "laboratorio" para experimentar con sus intervenciones, destaca Jordi Bonet, director de las obras de la Sagrada Família. "Porque todo trabajo que proyectaba el arquitecto, fuera donde fuera, siempre lo realizaba pensando en la Sagrada Família, de cara a su completitud", observó Bonet.
El arquitecto enumera para DIARIO de MALLORCA la base genética que ´hermana´ al futuro baldaquín del templo barcelonés, que Gaudí dejó esbozado en un dibujo de pequeñas dimensiones, con el palmesano. El primer punto en el que fijarse, el lampadario, "que tendrá cincuenta candiles", como en la idea primitiva de este elemento decorativo que Gaudí colocó en la Catedral en la misa pontifical de la Purísima de 1904. Aunque del actual pabellón, una maqueta dicho sea de paso, penden 35 candiles. "Lo de las 50 lámparas lo copió Gaudí de la Basílica romana San Juan de Letrán", apunta Bonet. Por otra parte, el baldaquín proyectado por Bonet en la iglesia catalana basándose en el dibujo y las indicaciones de Gaudí recopiladas en el Álbum del templo expiatorio de la Sagrada Família, es heptagonal como el de la Seu: los siete lados recuerdan los siete dones del Espíritu Santo y los siete sacramentos. Asimismo, coinciden los adornos de la corona: espigas de trigo, pámpanos y racimos de uva, en alusión al pan y al vino eucarísticos.
La primera diferencia que salta a la vista entre los baldaquines es su longitud, pues las dimensiones de anchura y fondo serán también similares. El pabellón de la Sagrada Família penderá de un techo mucho más alto, 75 metros, que el de la Catedral, 43, por lo que será más largo. Mientras que el Cristo Crucificado colgará del baldaquín del templo barcelonés, el de Palma sobrevuela el elemento decorativo junto a otras dos figuras que no aparecerán en la Sagrada Família: la Virgen María y San Juan Evangelista. El tapiz que hace de cubre cielo es distinto en ambos casos.
Cabe recordar que el baldaquín actual de la Catedral es de material efímero, excepto el costado posterior de la corona que es de hierro y vidrio. El resto es de madera, cartón, pasta de papel, telas, cadenas y cuerdas. El pabellón de la Sagrada Família está siendo fabricado desde el primer momento en materiales nobles: en hierro y pergamino pintado, que sustituiría el vidrio utilizado en la de Palma.

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