jueves, 9 de diciembre de 2010

Los 'nuevos' colores de Jujol en la Seu




Mariana Díaz | Palma | 08/12/2010

Fue un día de la Inmaculada, en 1904, cuando se inauguró en la Seu la primera gran reforma de Gaudí, el traslado del coro desde la nave central al presbiterio. Hoy, fiesta de la Inmaculada, se podrá ver por primera vez el resultado de la restauración de la decoración mural con la que, hace un siglo, el arquitecto catalán Josep Jujol, que había venido a Mallorca a trabajar a las órdenes de Gaudí, decoró todo el frontal de la Capella Reial de la Seu que rodea la Cátedra del Obispo, o Sede Episcopal, que ocupa la más alta autoridad de la Diócesis.

La restauración ha corrido a cargo del taller Xicaranda, bajo la dirección de Mercé Gambús, y ha consistido, principalmente, en la limpieza de la cerámica. La suciedad impedía disfrutar de los vivos colores de los esmaltes y de los tonos dorados.

Hoy, el templo estará abierto durante los horarios de misa. Por la mañana, entre las 08.30 y las 13.45, y por la tarde, entre las 18.00 y las 19.45, siempre aproximadamente, Como suele ser habitual en el día de la Inmaculada, la misa de las 10.30 la presidirá el obispo, Jesús Murgui. Cabe recordar que la Inmaculada es la patrona de Mallorca y que en la Seu hay distintas alusiones a ella, como la imagen que preside el Portal Major.

Esta decoración modernista a base de hexágonos curvos combina los motivos vegetales, -palmas o ramas de olivo- con los escudos de los obispos de Mallorca desde la Conquesta. Jujol dio por finalizado este trabajo en 1909 y así lo escribió a los dos lados del mural cerámico en números romanos. No obstante, después de esta fecha, en 1920, aún se añadió el escudo del obispo Rigoberto Domenec i Valls. Parece que Gaudí, al diseñar los escudos entre la hojarasca, pensó en que el obispo que se sienta en la Cátedra estuviera acompañado de quienes le precedieron en el cargo.

En el interior de la Cátedra Episcopal, una gran silla de piedra empotrada a la pared que costeó en el siglo XIV el obispo Berenguer Batle junto con el altar, quedaron unos dibujos a lápiz de carbón, diseños de decoración que Gaudí no llegó a materializar, pero que se han conservado y que también han sido objeto de rehabilitación.

1 comentario:

  1. Jujol era ciertamente un genio con los colores, no obstante la magia era de Gaudí. Que coincidencia que las mejores obras atribuidas a Jujol, donde este muestra una imaginación y personalidad más arrolladora, fueran en colaboración con Gaudí.

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