viernes, 4 de mayo de 2012

Balclis subastará dos dibujos de Gaudí para la Colonia Güell

Ambas obras tienen un precio de salida de 275.000  euros

Uno de los dibujos de Antoni Gaudí que saldrán a subasta el próximo día 17


3 Mayo 12 - - Víctor Fernández
BARCELONA-  Muy  pocas obras de Antoni Gaudí sobre papel permanecen en manos privadas. Probablemente las más importantes de ellas sean dos de los dibujos que el arquitecto modernista realizó para uno de sus proyectos más ambiciosos: la iglesia de la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló   (Barcelona). Estas piezas, conocidas por haberse expuesto en numerosas exposiciones, además de ser portadas de algunas monografías sobre el responsable del templo de la Sagrada Familia, saldrán a subasta el próximo día 17 con un precio de salida de 275.000 euros.      

Este par de dibujos, realizados a carboncillo, acuarela y «gouache» sobre fotografía heliográfica fueron descubiertos en el verano de 1967 por el catedrático Joan Bassegoda, una de las principales autoridades en Gaudí. Las piezas estaban en la carbonera de la masía de Can Sol de la Colonia Güell en Santa Coloma de Cervelló, ocultas desde hacía años, pese a que uno de ellas había sido reproducida en el libro sobre Gaudí de Ràfols de 1929.

Los dibujos, como ha explicado su descubridor en un artículo, son «acuarelas pintadas sobre las fotografías de la maqueta polifunicular de cordeles y saquitos rellenos de perdigones, que realizó el escultor Vicente Vilarrubias Valls. De los negativos (9 x 12 cm.) se hicieron ampliaciones a gran tamaño sobre papel fotográfico por el sistema llamado heliográfico, es decir, con ayuda de luz solar. Encima de estas ampliaciones Gaudí, por medio de acuarela y «gouäche», trazó un alzado exterior y una vista interior de la iglesia superior de la Colonia Güell».

La Iglesia de la Colonia Güell, que fue encargada por Eusebio Güell en 1898 para la colonia téxtil obrera de su propiedad, se considera como la obra incompleta más perfecta, original y sorprendente de Gaudí.

Los dibujos, tras su descubrimiento, pasaron a ser objeto de interés para los estudiosos en la obra gaudiniana, como lo demuestra que fueran prestados por su actual propietario a alguna de las exposiciones que se dedicaron a Gaudí en el año que le dedicó el Ayuntamiento de Barcelona en 2004.

Ahora instituciones o particulares podrán decidir su nuevo destino en una subasta.

Obras que traspasan fronteras
No es la primera vez que Antoni Gaudí se convierte en el protagonista de una de las subastas organizadas por Balclis. En la anterior se dejaba en manos del mejor postor una pieza diseñada por el arquitecto. Se trataba de una tapa para el pozo de la Sagrada Familia que Gaudí creó en 1911 y tenía un precio de salida de 120.000 euros. Pese al interés de coleccionistas extranjeros, el Estado lo declaró bien inexportable. Ahora podría volver a pasar.

 
 

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